miércoles, 25 de marzo de 2015

everywhere, sorry

No voy a tratar de escribir algo que tenga sentido, porque nada de esto lo tiene, pero me gusta.

Solo quiero expresar todo lo que me haces sentir, tanto bueno, como malo.
Me paso 25 horas al día pensando en tus malditos detalles, en tu sonrisa, en tu voz... Hasta creo que podría quedarme contigo todo el tiempo que pueda. Sin nombrar, infinitos, eternidades, ni 'para siempres', porque ya te lo prometí una vez, y te fallé. Te fallé en el aspecto de que te dejé marchar, porque a pesar de ello, el 'para siempre' sigue cumpliéndose a raja tabla en mi corazón. No sé que parte de mí te dejó marchar, porque en estos años has estado presente cada maldito día, cada maldito mes. Cada maldito latido... Cada maldito día seis.
Joder, creo que podría vivir acurrucada en tu pecho. Justo en ese momento en el que me besas la cabeza y siento que nada puede salir mal.
No quiero un estúpido infinito, ni un 'toda la vida'. Solo quiero saber que estás ahí, que puedo sentirte, abrazarte, besarte, mirarte, decirte que te quiero... Solo quiero poder tenerte todos los días que pueda, sin promesas que puede que se rompan. Sin palabras, y con hechos.
Con tu sonrisa a mi lado cada mañana cuando abra los ojos y te pille mirándome con cara de estúpido. Cómo me gusta tu cara de estúpido... Y cómo me gusta la mía cuando te sorprendo de esa manera y no puedo evitar sonreír.
No pienso seguir engañándome a mí misma con falsas ilusiones, ni haciéndome creer que ya no eres nada, porque sé perfectamente que sigues presente en cada rincón de mi vida.
No puedo elegir lo que sentir, pero sí puedo elegir cuándo actuar. Y ¿sabes qué? Me da igual si tu amor por mí dura un día, si tu cabeza loca decide irse mañana, y me da igual la humanidad entera, porque te quiero. Te quiero, desde el primer día que te vi hace años. Desde aquella noche que te vi llegar y ni si quiera te conocía, pero, y qué, joder. Te vi tan perfecto.... Te quiero desde que me sonreíste. Te quiero desde que noté tu respiración en mi nuca. Te quiero desde que escuché los latidos de tu corazón en cada uno de tus abrazos. Te quiero desde que decidiste que yo sería tu novia, y tú mi novio. Te quiero y te quise en cada uno de tus ataques de celos. Te quise cuando me paraste en medio de la lluvia solo para besarme, y no te importó que nos estuviésemos empapando. Te quise en cada tarde que pasamos viendo películas o jugando a la play, juntos... Enamorados. Y sobre todo, te quiero ahora, a mi lado... De nuevo. Como lo estás haciendo, poco a poco. Como me vuelves loca, demasiado rápido.

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